
Todos los bienes de los que gozan las sociedades humanas, incluidas las de los países desarrollados, dependen de las transformaciones de materia y energía que se producen únicamente en la naturaleza y de los servicios que proporcionan los ecosistemas de la Tierra: los alimentos, el agua, la gestión de las enfermedades, la regulación del clima, la satisfacción espiritual y el placer estético.
Sin embargo en los últimos 50 años la alteración de los ecosistemas ha sido más rápida y devastadora que en cualquier otro periodo de la historia humana. Esta situación viene provocada principalmente por la codicia, la superpoblación y el ansia de enriquecerse rápidamente a cualquier precio en base a un modelo de desarrollo insostenible.
Por otro lado, se ha constatado mediante diversos estudios que aquellos ecosistemas que son usados de manera sostenible, utilizando de manera integral sus recursos naturales, generan mayores beneficios económicos que los que se producen mediante su transformación.
La degradación de los ecosistemas afecta de forma mucho más rápida y directa a las poblaciones rurales, mayoritarias en los países más pobres, que a las urbanas. Ello explica las hambrunas, inundaciones, sequías o avalanchas que éstos sufren cada vez con mayor frecuencia. Por otra parte se ha constatado que los mayores beneficios económicos se obtienen en aquellos ecosistemas que se aprovechan de forma sostenible, utilizando de forma integrada sus bienes naturales.
Ante esta situación, la Consejería de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid, por medio de su Agencia Regional para la Inmigración y la Cooperación, ha subvencionado a la Asociación Amigos de Doñana para llevar adelante el presente proyecto que tiene como objetivo principal sensibilizar habitantes de la Comunidad de Madrid respecto a la urgente necesidad de que la cooperación internacional para el desarrollo tenga muy en cuenta que el buen uso y el conocimiento del medio ambiente son indispensables, para mejorar el nivel de vida de los países más desfavorecidos. En esta tarea cuentan con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, con la de los Ayuntamientos de Horcajuelo de la Sierra, Montejo de la Sierra, Puebla de la Sierra, La Hiruela y Pradena del Rincón que integran la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón; con la Universidad San Pablo-CEU, el Museo Nacional de Ciencias Naturales y con las fundaciones para la Investigación y Desarrollo Ambiental (FIDA) y Amigos del Coto de Doñana.
El proyecto, que durará 1 año y ha iniciado sus actividades a comienzo de 2009, se desarrollará en la Comunidad, especialmente, en la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón. Usará diferentes medios para llegar al gran público y organizará seminarios, charlas y culminará con una reunión internacional de expertos en gestión sostenible del medio ambiente.